Pueden guardarte en una jaula, por nada…

mr-vertigo-persona

El primer libro que leí este año fue Mr. Vértigo, de Paul Auster. Un libro que me atrapó, me hipnotizó diría, y que me dejó algunas reflexiones también. Como este año pretendo dejar registro de todos los libros que lea, acá vamos.

mr-vertigo-anagrama

Antes de hablar del libro, quiero decir una cosa: larga vida a editorial Anagrama. Ojalá algún día me auspicien y me regalen sus colecciones completas. Tienen autores que no se consiguen (al menos en Argentina) en otras ediciones, y realmente buenos. Autores que valen la pena, y de todas partes del mundo. Un verdadero placer abrir un regalo y que sea un libro colorido de Anagrama.

Dicho esto, vamos al libro. Me quedo, como punto de partida, con una frase de la contratapa: “Una vez más, Paul Auster, dueño de una prosa admirable y de una poderosa imaginación, logra atrapar y fascinar al lector con una novela que toma como punto de partida uno de los más ancestrales sueños del ser humano: el deseo de volar”. Para mí, a quien todo lo relativo a volar me emociona, leer eso ya me atrapó. No importaba lo que sucediera después, quería leerlo. Ciertamente, no me defraudó.

La historia es, aparentemente, sencilla: un viejo maestro recoge a un niño de la calle porque cree que puede enseñarle a volar. Lo lleva con él a una choza apartada en un campo desierto, y comienza un duro entrenamiento. La historia es contada por Walt, ese niño, que al momento de escribir ya es un anciano. A partir de allí, empieza a desarrollar toda la historia de su vida, desde ese primer encuentro con el momento hasta la hora de sentarse a escribir. Esto fue una de las cosas que me encantó. Como escritora en el mundo de las ideas (porque en el mundo terrenal aún no soy escritora), me admiró la capacidad de escribir un libro deslumbrante, a partir de una idea para nada complicada. Obviamente, el desarrollo de la historia termina siendo bastante complejo, y cuenta al mismo tiempo la historia de EE. UU.: la ley seca, el Ku Kux Klan, la depresión, el Beisbol… Pero el punto inicial es extremadamente simple: el viejo sueño de volar.

Otra cosa que me encanta de Paul es su optimismo trágico (acabo de inventar el término). Como todo lo que he leído hasta ahora de él, Mr. Vértigo tiene esa particularidad: la vida del protagonista es, en realidad, infinitamente trágica, casi una sucesión de hechos dolorosos. Y sin embargo, Walt no es infeliz. Es capaz de salir adelante de cada adversidad, aunque lógicamente, tampoco sale ileso. Sin embargo, puede salir.

Si hay algo con lo que me quedo de Mr. Vértigo, es con la idea de que la felicidad no pasa por el éxito. Un momento de éxito puede ser un momento feliz, sin duda. Pero también puede no serlo. Y los momentos más alejados del éxito, también pueden ser extremadamente felices; o no. En realidad, lo que me deja Mr. Vértigo es la idea de que la felicidad pasa por las personas que nos rodean, por la posibilidad de hacer lo que nos gusta pero acompañados, por nuestra capacidad de adaptarnos al entorno, sea este cual sea.

Un libro triste, pero esperanzador; como ya he dicho. Un típico libro de Paul Auster.

mr-vertigo-persona
Me parece un libro muy cinematográfico… ¿Hacemos un guión?

Deja un comentario