Home Office: 5 cosas que la gente no entiende

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Si hay una certeza que tuve toda mi vida, es esta: quiero que me paguen por escribir, y quiero escribir en mi casa.

Hoy lo hago, y soy feliz. Pero hay algo que me molesta, y mucho: que la gente no entiende lo que hago. Es decir, sí entiende, pero se confunden.

¿A tal punto nos han configurado que nos parece imposible que alguien trabaje “de verdad” desde su casa? ¿Tan raro nos parece que alguien pueda vivir de  lo que le gusta? 

Este decálogo es una especie de guía para aquellos que no entienden nada sobre el Home Office. Y para aquellos, como yo, que se sienten incomprendidos: take it easy, no están solos.

1. No tener horarios no es lo mismo que no tener responsabilidades

Soy una persona a la que le cuesta decir que no. Por eso, muchas veces me dejo llevar por las exigencias de los demás. Y los demás generalmente creen que, por no tener horarios, puedo hacer cualquier cosa en cualquier momento.

¿Sabes? La verdad es que trabajando como autónoma  muchas veces trabajo más horas que cualquiera, y no siempre tengo ganas de trabajar hasta las 6 de la mañana. Yo tengo mis propios  horarios y, aunque los elija yo, deben respetarlos.

2. Trabajar en casa no es lo mismo que ser ama de casa

Creo que elegir ser “ama de casa” (aunque no me gusta el término), es una elección de vida tan válida como cualquier otra. Pero yo trabajo en casa de cosas que no tienen que ver con los quehaceres domésticos.

Por tanto, sí, tal vez mi casa es un desastre. No preguntes “¿Cómo puede ser que esté todo desordenado si está todo el día en su casa?”. Es que tal vez estuve tan ocupada trabajando como cualquier persona en su oficina.

3. No es la situación perfecta

Ya  se los dije al comienzo, trabajar en casa fue siempre mi objetivo en la vida, y hoy soy feliz de poder cumplirlo. No lo cambio por nada, en serio.

Pero eso no quiere decir que todo sea color de rosas. Hay días que me paso todo el día encerrada y tendría ganas de tener una excusa para salir, aunque esa excusa fuera ir a la oficina. Hay días que me cuesta horrores estar trabajando pensando en que podría ponerme a lavar los platos. Hay días que, una vez terminado el trabajo, intento hacer algo que me gusta (como leer) y de pronto recuerdo que me faltó hacer algo, y ahí voy: a trabajar fuera de hora una vez más.

Yo lo elijo, y mejoro cada día en este aspecto, pero más de una vez quisiera cumplir un horario y nada más.

4. No puedo hablar y trabajar a la vez

Si una persona está en su oficina trabajando, generalmente la gente no la molesta. ¡Vamos, que está trabajando!

En cambio, si estás en tu casa tomando mate y escribiendo en la computadora, todo el mundo piensa que “no estás haciendo nada  importante”, y que puedes hablar y hacer mil cosas a la vez, como si estuvieras chateando por Facebook.

No, estoy escribiendo, es mi trabajo, y no puedo hablar y escribir a la vez. Así que no moleste por favor.

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5. Sí, es un trabajo en serio

Como decía antes, estamos formateados para creer que sólo trabaja en serio quien se levanta muy temprano a la mañana, y va a su oficina. Cuanto más explote su cuerpo para trabajar, más en serio (a menos que lo explote sexualmente, en cuyo caso no es un trabajo en serio). Cuanto más sufra en su trabajo, más en serio.

¿Por qué tiene que ser así? ¿Quién inventó eso?

Sí, a mí me encanta levantarme, prender la compu, y, después de preparar el primer mate de la mañana, ya estar trabajando. Me gusta mi trabajo, lo disfruto todos  los días.

A veces  estoy escribiendo, me tomo un momento y sonrío: ¡Vaya, estoy viviendo de lo que me gusta!

Y a pesar de todo eso, es un trabajo en serio. Tengo responsabilidades que cumplir, plazos de entrega, y recibo dinero a fin de mes por ello. ¿Tanto cuesta entenderlo? No estoy haciendo “un dinerito extra” porque soy mamá soltera y no puedo pagar una niñera. No estoy divirtiéndome, ni estoy probando, ni he tenido suerte.

Tengo un trabajo como el de cualquier otro, pero lo hago desde mi casa, es lo que me gusta, y soy feliz.

Ojalá todos pudieran decir lo mismo de sus “trabajos en serio”.

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