#desafío30blog #día1 : Me desafío

me desafío

Me desafío

A ser dueña y señora de mi tiempo, y no dejarme arrastrar por esta marea que, si te dejás estar, te lleva.

Sé lo que vale en mi vida; mi escritura, mis momentos de paz, este mate que estoy tomando. Dormir abrazada a él cada noche, reírnos de nosotros mismos, conocernos mejor que nadie en el mundo. Mis viajes, claro, y también mis momentos de quietud. El mar, al que siempre vuelvo. Mi cuerpo y mi mente.

Hoy no sé bien quién soy. Me he convertido en una especie de máquina que sólo tiene ojos para la pantalla. Para teclear palabras sin sentido y decir cosas que no salen del corazón. No me río con él como antes, porque estoy cansada. No tengo muchos momentos de paz. Al mar, hace rato que no voy. Estoy a un paso de que se me quiten las ganas de viajar.

¿Dónde estoy? ¿Quién soy?

Me desafío

A escribir todos los días durante un mes. Pero esa es la excusa.

Me desafío a encontrar, durante 30 días, un espacio para mí. Hoy estoy acá, mañana en Colombia, pasado vaya uno a saber. No importa. Sólo sé que mi tiempo es mío, y necesito empezar a disponer de él de otra manera.

Este mes, me desafío a ser un poco más yo, una mejor versión de mí misma. Quiero ser la chica sonriente y positiva que solía ser. Quiero ser en paz.

Me desafío

A bucear en las profundidades de mi alma, tratando de encontrar mi esencia. A volver (del viaje, pero sobre todo de la escritura), con las cosas un poco más claras.

 

Me desafío

A tener un mes liviano. A depilar mi corazón como con pincita, sacando una por una todas las cosas que me hacen mal.

Quiero dejarlo terso y sonriente, quitarle todo el peso que lleva encima. Para que pueda latir a su ritmo y para que yo lo pueda escucharlo.

Me desafío

Porque la escritura se parece a la vida. Es la vida. Y yo sé escucharla; cuando la escritura me llama tan fuerte como este último tiempo, no puedo ignorar su llamado.

Las palabras me inundan, a mi alrededor el mundo escribe. El mundo me habla y ya no puedo dejar de escucharlo. Y no puedo dejar de escribirlo. Sé que soy la escritura: de ella vengo y hacia ella voy.

Me desafío hoy, con la esperanza de nunca olvidarme de estas palabras.

1 comentario

  1. “A mi alrededor el mundo escribe”. Precioso. Aquí te leo, mate en mano también 🙂

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