Kakebo en mi BuJo: qué es y cómo funciona

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El Kakebo es un método japonés para ahorrar dinero. Es algo tan sencillo y a la vez tan eficiente que es difícil de explicar, justo como el Bullet Journal y otras cosas que amamos. Así que posiblemente les va a gustar tanto como a mí.

Según cuenta Internet, el Kakebo fue ideado por la creadora de una antigua revista para la mujer, con la finalidad de poder llevar un control de los gastos del hogar. Pero por supuesto, son métodos personalizables y cada uno puede usarlo como le resulte más conveniente.

[También puedes leer: Bullet Journal para comenzar el año: qué categorías incorporar]

Kakebo primera parte: anotar ingresos y gastos fijos

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Este es mi BuJo actual, ¿No es tierno?

El Kakebo es un pequeño librito para llevar las cuentas mensuales. Tiene el sencillo propósito de ayudarte a ahorrar en base al análisis de tus gastos.

Tal como los trackers del Bullet Journal, el Kakebo es, ante todo, una herramienta de análisis: sirve para poner de manifiesto y de forma visual nuestro comportamiento en relación a los gastos.

La magia de estos sistemas es que las cosas, en este caso el dinero, dejan de ser algo abstracto “que no sé en qué se me va”, para ser algo mucho más real. Eso ya es una gran herramienta.

Lo primero que hay que hacer, al comenzar el mes, es anotar todos nuestros ingresos. Si eres freelancer como yo y no tienes la cifra exacta, se recomienda tirar a menos. Luego, hay que hacer una lista de los gastos fijos. En mi caso son:

  • Gastos del hogar (porque separo un monto mensualmente para ello, que es fijo aunque se actualiza cada cierta cantidad de meses por la inflación)
  • Monotributo e impuestos
  • Pileta
  • Celular
  • Netflix

Sí, tengo pocos gastos fijos. Si tienes más, aquí los agregas. Puede ser el seguro, la cuota del auto, el alquiler o lo que sea. Todo lo que sí o sí pagas todos los meses.

Ahora, toca restarle a tus ingresos tus gastos fijos. Eso te dará la suma de dinero que tienes para gastar durante el mes. Pero tú quieres ahorrar, así que el kakebo propone ponerte una meta de ahorro mensual. Esa meta la anotas donde la puedas ver bien, y es tu objetivo del mes. En los kakebos que se compran hechos, incluso, viene enunciado en forma de promesa.

De modo que toca restar esa meta del monto que te había quedado disponible y ahora sí, eso es lo que de verdad puedes gastar. ¿Qué tal? ¿Es menos o más de lo que esperabas?

Segunda parte: anotación diaria

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Ahora que ya sabes lo que puedes gastar, sales a vivir y a gastarlo. Pero cada vez que gastes algo debes apuntarlo (excepto los gastos fijos que ya anotaste al principio). Lo ideal es que pidas tickets en todos lados y al final del día los apuntes todos.

La gracia aquí es que quede todo registrado, y por todo decimos TODO. El tabaco, la botellita de agua que compraste porque hacía calor o ese lindo vestido que estaba de oferta. Lo que sea. No vale mentirte, pues esto es solo para ti. Y si has hecho un gasto estúpido, pues con más razón anótalo y ya te preocuparás por eso después.

Los gastos pequeños pueden ser los más engañosos, así que presta particular atención para no olvidártelos.

Tercera parte: Análisis

Ahora que tienes todo anotado, día por día, es hora de hacer el análisis. Yo agregué un apartado para anotar el gasto semanal porque vi que viene en los kakebos que se compran, pero entiendo que dejando el análisis mensual sirve igual.

Divide tus gastos en categorías. Las mías son:

  • Imprescindibles (acá van los gastos que no puedo evitar porque son cosas que REALMENTE necesito, por ejemplo cargar la tarjeta del transporte)
  • Ocio y vicio (ya se imaginan las cosas que van acá)
  • Cultura (salidas, cine, teatro, libros, etc.)
  • Otros (todo lo demás)

Yo no pongo gasto del hogar porque ya lo tengo incluído arriba, pero podría ir aquí también. Mi idea es ir perfeccionando estas categorías a medida que vaya usando el kakebo por más tiempo.

Cada una de las categorías debe distinguirse con un color, si es con resaltador, mejor. Toca marcar cada uno de los gastos con el resaltador correspondiente, y luego sumar cuánto hemos gastado por categoría.

De esta manera, tenemos conciencia de en qué usamos más dinero. La categoría “Imprescindible” me parece especialmente útil: en lo que va del mes solo tengo 2 gastos menores en ella.

Una vez hecho todo esto, es hora de analizar los resultados:

  • ¿Has llegado a la meta que te habías propuesto?
  • ¿En qué has gastado más dinero?
  • ¿Has gastado mucho en cosas que realmente no eran imprescindibles? ¿Estarías dispuesta a sacrificarlas para poder ahorrar más?

A partir de allí, ya tendrás más claros tus objetivos para el mes próximo. Puedes, además de poner una meta de ahorro, proponerte gastar menos en ocio y vicio (no me vendría mal).

Lo mejor de todo es que a veces piensas que “No puedo ahorrar más”, y casi siempre se puede un poquito más. Tú eliges cómo quieres vivir y cuáles son tus prioridades, pero a veces necesitamos ver para entender. De eso va el Kakebo.

Yo ya lo empecé a implementar en mi BuJo, ¿Lo harás tú también?

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